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Suelo disfrutar muchísimo de entrenar por dos cosas: La actividad física en si, que mueve nuestras energías y reta la capacidad física y mental de nuestro cuerpo, y además porque para mi es como un especie de juego misterioso el explorar mis pies luego de ello.

Les seré muy franca, ese aspecto del fetichismo es otro de los que también descubrí hace poco.  No se cual será su consideración al respecto, pero siento que socialmente es algo complicado de «cultivar» sobre todo para una mujer, ya les explicaré porque de tal apreciación.

En mi mi caso varias cosas sucedieron que parecían dejar un mensaje subliminal en contra del aroma natural de mis pies:

* Haber crecido en una familia donde ser impecables en el aseo era una prioridad e incluía «luchar» por desaparecer ese olor que siempre tenían mis pies en las noches.

* Haberme casado con un hombre, de quien ya me divorcié,  que además de nos ser fetichista de pies tenía o tiene una fijación por los pies inoloros.

*El que socialmente en espacios donde es común tener los pies descalzos si tus pies huelen  serás incluso hasta excluido y señalado como alguien indeseable.

A todo lo anterior adicionemos que el mercado tiene amplia variedad de productos para el cuidado de los pies, lo cual es muy importante en aspectos de hidratación y demás, pero que contienen fragancias que mimetizan y hasta eliminan su olor.

Así que señores y señoras fetichistas de pies, ser mujer y disfrutar de los «stinky feet» no ha sido fácil para mi, pero bueno, afortunadamente vivir te da carácter, y he gustado de argumentar tras la experiencia práctica, así que después de haberme «liberado de las cadenas mentales impuestas» y haberlo experimentado y compartido con ustedes a través de vídeos y fotografías, pienso y siento que realmente ese olor a una «pecuequita» como dulzona y agria a la vez, sin rayar en la «cochinada», es muy excitante…

Además el momento justo en que tras quitar el calzado y los calcetines, o las medias veladas y sentirlos húmedos es un momento inmensamente placentero y especial para quienes somos fetichistas de pies.

Entonces y para concluir solo diré que a pesar de que socialmente lo desconocido es por lo general envuelto en una atmósfera de pecado, es sano y beneficioso para todos  forjarnos nuestras propias consideraciones estando atentos a no convertirnos en robots de carne hueso que sin saber los porque hacen o no hacen lo que la mayoría.

Paro aquí para no aburrirlos deseándoles a todos en el FeetWorld un bendecido viernes y exhortándolos a siempre dejar en alto nuestro amor y admiración por los pies tras conductas sinceras pero respetuosa que muestren al mundo la inmensa sensibilidad que todos nosotros poseemos.

Besos y hasta muy pronto.

YelahiaG.

 

8 respuestas

  1. estamos totalmente de acuerdo. El olor natural de los pies de las mujeres es algo muy sensual. Siempre y cuando ne sea desaseo o descuido.

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